Ahora que ya se que tu sonrisa
no es más que mueca circuncidada
manantial de viperinos versos,
sometida a responsabilidad vana.
También sé que en fin plúmbeo,
donde anidaremos con el tiempo
se pagarán las miopes inclmencias
y cada disparo sanguinolento.
Entonces te sentarás sola,
sin lápices ni recetas,
aislada en los acantilados
sin enmiendas ni penitencias.
viernes, 12 de septiembre de 2008
jueves, 4 de septiembre de 2008
Tú, que representas la fragilidad del mundo,
con tus huesos pálidos, tus facciones lentas.
Te desenvueleves entre incertidumbres
en tu atmósfera de fácil apariencia
y te muestras, tu sola, imperturbable...
Y eres volátil, como vuelo de libélula,
como la estela frugalmente extinguida
o el primer manto que deja la niebla
que se escapa por no escuchar
el inaudible cántico de las adelfas.
Mientete y atrevete con la danza
revoloteando adusta en los nenúfares
con la entrega de querencias ingrávidas
aislandonos -a su vez- en la estancia
que es querer vaciandonos las sábanas.
con tus huesos pálidos, tus facciones lentas.
Te desenvueleves entre incertidumbres
en tu atmósfera de fácil apariencia
y te muestras, tu sola, imperturbable...
Y eres volátil, como vuelo de libélula,
como la estela frugalmente extinguida
o el primer manto que deja la niebla
que se escapa por no escuchar
el inaudible cántico de las adelfas.
Mientete y atrevete con la danza
revoloteando adusta en los nenúfares
con la entrega de querencias ingrávidas
aislandonos -a su vez- en la estancia
que es querer vaciandonos las sábanas.
Retales con píxeles concertados
y ciertas maquinaciones libidinosas,
sin ser por defecto de tus labios
sin ser por defecto de tu sobra.
Todo en cuadros magenta
sin escuchas perentorias. o lilas.
Animas dispuestas a rasgar el mundo,
con trazos vanguardistas...
hechos en tinta china...
monedas de nueva cuña...
lenguaje de otra alcurnia.
Desayunos surrealistas,
dialogando con Breton
y con vasos de Chagall
__________( Y digo Marc).
Y después de todo una siesta
sin dócil adoctrinamiento
- como las que escribió Aldous-
que es, creerme tan decoroso,
tan extremadamente fácil
dormirse una mañana
sin dIOS en las entrañas.
y ciertas maquinaciones libidinosas,
sin ser por defecto de tus labios
sin ser por defecto de tu sobra.
Todo en cuadros magenta
sin escuchas perentorias. o lilas.
Animas dispuestas a rasgar el mundo,
con trazos vanguardistas...
hechos en tinta china...
monedas de nueva cuña...
lenguaje de otra alcurnia.
Desayunos surrealistas,
dialogando con Breton
y con vasos de Chagall
__________( Y digo Marc).
Y después de todo una siesta
sin dócil adoctrinamiento
- como las que escribió Aldous-
que es, creerme tan decoroso,
tan extremadamente fácil
dormirse una mañana
sin dIOS en las entrañas.
lunes, 25 de agosto de 2008
Te amedrentaste con los colmillos funerarios,
en lo más ausente del promontorio,
donde descansaban trémulas las arengas
por esencia siempre tan pueriles.
Te empecinabas entre retales,
fuentes rotas, silencio y padrinazgo.
Tus ojos transformados en sumidero
de promesas y reacciones vanas.
Animal que se sustenta en el comienzo
de saberse momentáneamente alimentado.
Pretérito con los brazos determinandos.
Ignorante, de un afluente ya apostado.
en lo más ausente del promontorio,
donde descansaban trémulas las arengas
por esencia siempre tan pueriles.
Te empecinabas entre retales,
fuentes rotas, silencio y padrinazgo.
Tus ojos transformados en sumidero
de promesas y reacciones vanas.
Animal que se sustenta en el comienzo
de saberse momentáneamente alimentado.
Pretérito con los brazos determinandos.
Ignorante, de un afluente ya apostado.
miércoles, 20 de agosto de 2008
Vendido
Al dócil navio
que discurre por las acequias
famélicas de las aceras.
Al rumor sifilítico.
de las trenqueantes cadenas.
Al cuerpo crepitante
de futuro ceniciento.
Al fervor de la calma
que exudan las escamas.
Al auspicio de las adelfas
por constancia atemporales.
A ellos me avengo,
en la ineluctable tragedia,
que es vivir, inconscientemente,
envuelto entre certezas.
¡Preso como tras día
de la medida consecuencia!
que discurre por las acequias
famélicas de las aceras.
Al rumor sifilítico.
de las trenqueantes cadenas.
Al cuerpo crepitante
de futuro ceniciento.
Al fervor de la calma
que exudan las escamas.
Al auspicio de las adelfas
por constancia atemporales.
A ellos me avengo,
en la ineluctable tragedia,
que es vivir, inconscientemente,
envuelto entre certezas.
¡Preso como tras día
de la medida consecuencia!
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