martes, 7 de octubre de 2008

Últimamente pienso en el musgo de los nichos
y en el ocaso inminente de los campanarios.
Las rojizas veletas volaron al basto valle
que desencadena somnoliento en los apeninos.
Y el corazón, entre espuma y terpciopelo,
anhelará, la carne y el estertor del tiempo.
¡Bienvenido Octubre primitivo, hijo ocre,
muestrame al fin tus manos incólumes!

miércoles, 24 de septiembre de 2008

El último canto del cisne
asupiciado por los desdenes,
besos purulentos y ascuas,
reverberará en nuestras palmas.
Seremos trigo aventado
de la ingravidad de la paja
de la soledad del fruto tardío
de la asepsia y de la nada.
Reclamarás mi pecho inerte,
angustiado entre las escamas
que se pierden en el canal
cerrado por la diosa calma.

Una noche con Steinbeck

Perla viva,
recorres los temores
mundanos de los hombres.
Te jactas, insidiosa,
de la envidia de los ricos
y de los pobres - todos torpes -.
Y es tu evaluación inerte,
fijación banal,
triste pacto de los hombres...
Estío olvidadizo
ya no te reclamo
no quiero de tus dichas.

A ti tarde desierta
me avengo diligente
en tu abierto hastío.

Esperame septiembre
inundame de desvelo
dejame caer en tu celo

viernes, 12 de septiembre de 2008

Piedras de escombro y llanto,
recorren tus penitencias.
Zona común de vidrios
que no subirán la talanquera.
Te guardan rejas acuosas,
estre estelas anodinas
recordándote cada noche
el origen de la desidia.
Tu cuerpo solo pierde,
en detrimento de memorias.
Tus palabras anquilosadas
contra suspiros de limosna.
Perecerás en el camino
con las estridentes sombras
menguando cada invierno
hasta morir con las gaviotas.
Desfila -entonces- por altares;
mirada altiva, cuerpo enjuto,
entregándote con el desaire
servido cada día en tu turno.

Veni

Apócope de mis días,
mis manos se te ofrecen
diligentes... Y no pecan, no,
en el fervor liviano
de querete sin dualidades,
aislados de los pronombres,
ya sin tópicos marxistas
y sin plurales de modestia
¡Solo la gravedad de la vida!
Absoluto; sin más objetivo,
que la premura de tu hálito
recolocando los principios.

Vidi

Aullido inclemente
heredero de impudicia.
Verso triste o fuente clara.
Fruto de brisa alada
del monte y de la azada.
Retracto de vida inerte
reclama tus derechos:
la cópula con el aire
y tu naturaleza imberbe
que no se calla y que no deja
arma con sangre abiertas
venas con tierra cargadas.