jueves, 15 de enero de 2009

De cierzo, guadaña y ocre,
va tu morral colmado,
sin miradas dadivosas
ni tinajas acuarteladas.
Cuando lleguen las heladas,
cerrado en mirada inhóspita
olvidate de los cuardernos;
tan solo afila las navajas.
Triste dogma del suelo
sutil avatar en el tiempo:
con la abundancia del pobre
los pobres siempre pobres.

sábado, 3 de enero de 2009

Retazo de suspiro irreverente;
eres de penumbra soliviantada.
Ni muro con estela debida
es tu abezado rencor plastificado.
Eres, quizá, de tierra fresca
roturada sin contemplaciones
que se mueve tan ávidamente
entre carne súbita y anestesiada.

jueves, 25 de diciembre de 2008

Colmena que estallas en mi pecho
enseñame al mundo desnudo:
deshazte de mis vestiduras,
aíslame de la levedad de la lana
y muestra mis afilados colmillos.

Yo, que soy hijo de la naturaleza.

Yo, que solo como por hambre.
carnavalescos faisanes;
se escondían entre las terrazas
los arcos y monasterios.
Rehuian del frio y del fiel abrazo,
como los besos funanbulistas
tan poco fanáticos del deseo.

martes, 7 de octubre de 2008

Últimamente pienso en el musgo de los nichos
y en el ocaso inminente de los campanarios.
Las rojizas veletas volaron al basto valle
que desencadena somnoliento en los apeninos.
Y el corazón, entre espuma y terpciopelo,
anhelará, la carne y el estertor del tiempo.
¡Bienvenido Octubre primitivo, hijo ocre,
muestrame al fin tus manos incólumes!

miércoles, 24 de septiembre de 2008

El último canto del cisne
asupiciado por los desdenes,
besos purulentos y ascuas,
reverberará en nuestras palmas.
Seremos trigo aventado
de la ingravidad de la paja
de la soledad del fruto tardío
de la asepsia y de la nada.
Reclamarás mi pecho inerte,
angustiado entre las escamas
que se pierden en el canal
cerrado por la diosa calma.

Una noche con Steinbeck

Perla viva,
recorres los temores
mundanos de los hombres.
Te jactas, insidiosa,
de la envidia de los ricos
y de los pobres - todos torpes -.
Y es tu evaluación inerte,
fijación banal,
triste pacto de los hombres...